lunes, 1 de junio de 2009
Yo aprendí a ser feliz, y aún estando moribundo sonreí. También aprendí a vivir sin ti; cuando te necesité y no estabas aquí. No debiste volver, no debiste volver, ya yo te olvidé tu amor es cosa de ayer. Entiende qué se siente. Tu corazón es un delincuente que te roba lo que sientes y te deja casi en la muerte. Entiende que soy diferente y de tu trampa soy un sobreviviente. Tu abandono me hizo más fuerte para tener el valor de decirte que no debiste volver, ya yo te olvidé tu amor es cosa de ayer. Esta voz quebrantada te pide que te vayas y que ya no vuelvas. Dime cuantas veces yo he llorado, te he extrañado y no te he importado. Dile cuántas veces no he grabado por estar sentado viendo su retrato. Yo aprendí a ser feliz, y aún estando moribundo sonreí. También aprendí a vivir sin ti; cuando te necesité y no estabas aquí#
No hay comentarios:
Publicar un comentario